“Frida y Diego vivieron en esta casa 1929-1954”.
¡Buen día seguidores!
La historia de Frida la
escribieron muchos. Los datos se ratifican, algunos no coinciden exactamente,
pero en general representan su historia. Es cierto, que a veces, nos quedamos
con frases armadas, y están bastante alejadas de la realidad.
Uno visita la Casa Azul, y al llegar a los jardines, foto imperdible, ésta, junto a la descripción: “Frida y Diego vivieron en esta casa 1929-1954”.
Los más
curiosos, los que nos adentramos en su vida a través de la lectura y la
investigación, sabemos que este período fue muchas veces interrumpido.
Frida
se casa con Diego en 1929 y permanecen en la casa hasta 1932 que emprenden
viaje rumbo a Estados Unidos. Hasta fines de 1933 residen allí, y cuando
regresan a México, se instalan en el barrio San Ángel, en la esquina de las
Palmas y Altavista, en las casas gemelas
que Diego mandó a construir. Eran un par de cubos al mejor estilo de la
Bauhaus.
El que
vemos en la siguiente fotografía era el perteneciente a Diego, actualmente es
un museo donde exhiben obras de ambos. El otro, de color azul y más pequeño,
pertenecía a Frida .
De
esta manera mantenían independencia cuando así lo requerían. Frida quería
volver a su México. Diego extrañaba su vida en Nueva York:
Por
esas épocas, Frida le escribe a una amiga:
[…] él
cree que yo tengo la culpa de todo lo que le pasa por haberlo hecho venir a
México[…] que esto es la causa que esté como está…
Mantienen
una vida juntos pero separados. Cada uno hace de las suyas. Mientras Diego se
entretiene con cuanta mujer se le cruza, Frida no perdía su tiempo entre
amoríos como damas y caballeros. Se hacían daño, ambos eran conscientes pero no
podían manejarlo.
En
1934, Diego empieza a pintar a su hermana Cristina, y pasa lo inevitable:
mantienen un romance que destroza anímicamente a Frida. A pesar que son
descubiertos, dicha relación perduró un tiempo más. Esto sí que para Frida fue
un dolor insoportable. Eran las dos personas que más admiraba, juntas, la
habían engañado.
En
1935, a pesar que su salud estaba bastante deteriorada, decide emprender un viaje a Nueva York con sus amigas Anita
Brenner y Mary Schiapiro. Destila veneno, está furiosa pero es recibida por sus
antiguos conocidas Lucienne Bloch y Bertram y Ella Wolfe, quienes convencen a
Frida que seguía enamorada de Diego.
Frida
entonces, escribe la siguiente carta:
Por
qué seré tan mula y rejega de no entender que las cartas, los líos con enaguas,
las profesoras de…inglés, las modelos gitanas, las ayudantes de “buena
voluntad”, las discípulas interesadas en el “arte de pintar” y las enviadas
plenipotenciarias de lejanos lugares, significan únicamente vaciladas y que en
el fondo tú y yo nos queremos harto, y así pasemos aventuras sinnúmero,
cuartea-duras de puertas, mentadas de madre y reclamaciones internacionales,
siempre nos querremos”.
Sin
embargo, Frida siguió con sus andanzas. Los romances femeninos de Frida no le molestaban a Diego, mientras que los masculinos sí, no le hacían ninguna
gracia. Tuvo relaciones con el muralista mexicano Ignacio Aguirre y el escultor
Isamu Nogushi. Éste último se enamoró perdidamente de Frida. Diego había dicho
en alguna oportunidad que si la encontraba con algún hombre éste moriría de un
balazo.
Un día
, en la Casa Azul, Diego entra cuando Frida e Isamu están juntos en el
dormitorio. Isamu escucha ruidos y rápidamente escapa, pero olvida una media en
medio de la habitación. Tiempo después, en una ocasión, Isamu visita a Frida en
el hospital, y Diego, sin miramientos, apoya su Colt sobre la cama e indica:
“una bala de esta arma tiene tu nombre”. Isamu desapareció al instante y no se
supo más nada de él.
En
1939 Frida decide divorciarse. Sin embargo, al año volvieron a casarse y
vivieron juntos por etapas.
Ya
ven, las fechas pueden resultar un poquito mentirosas, pero no permiten que se
pierda la esencia de su vida, de su alma , de su historia.
Genial ! Gracias por compartir
ResponderEliminarUn placer, pero me gustaría saber quien sos.
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